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¿Qué es la Comunidad “Bartolomé Blanco”?


Entrevista realizada al P. Salesiano José Miguel Nuñez


-¿Qué es la Comunidad “Bartolomé Blanco”? (Descripción, cuándo nace, etc.)

La comunidad “Bartolomé Blanco es una comunidad propuesta que quiere acoger y acompañar jóvenes en búsqueda y en discernimiento vocacional. Con una estructura muy flexible y abierta, compartimos con los jóvenes la vida cotidiana y recorremos un camino de fraternidad evangélica, de encuentro con el Señor y de compromiso pastoral con los más necesitados.

-¿Qué objetivos tiene?

La comunidad se propone ser un espacio de encuentro donde compartir la vida y los bienes con jóvenes que se plantean la vida de otra manera y quieren hacer del evangelio, leído en clave salesiana, su proyecto vital. Por tanto, nos hemos comprometido a mostrar la belleza de la vida consagrada salesiana y la alegría que provoca en el corazón seguir más de cerca al Señor Jesús.

-¿Quiénes han comenzado la experiencia?

Hemos comenzado la experiencia tres salesianos, Alejandro Guevara, Eduardo Arellano y yo mismo, junto a cuatro jóvenes en discernimiento vocacional: Fran Galán, de Pozoblanco; Josemi Pérez, de Cádiz; Francisco José Rodríguez, de Sevilla; Juan Domingo del Rio, de Linares. Nuestra comunidad comparte también la vida con tres jóvenes del Proyecto Buzzetti de la Fundación Proyecto Don Bosco: Dramane, de Malí; Juanjo, de Colombia; Ibrahim, de Marruecos.

-¿Cómo se está articulando la Inspectoría María Auxiliadora en relación a la pastoral vocacional? Con qué recursos se cuenta para esta misión y qué nueva y grande importancia se le está dando.

Estamos impulsando entre todos un nuevo proyecto que hemos llamado “Proyecto Savio”. Cuenta con la aprobación del Inspector y del Consejo Inspectorial, quienes están dando, en estos primeros pasos de la realidad inspectorial, prioridad absoluta a la dimensión vocacional de nuestro proyecto educativo-pastoral. Hemos constituido el equipo inspectorial con salesianos de todo el territorio y nos disponemos a poner en marcha algunas reflexiones e iniciativas que nos ayuden a potenciar una ‘cultura vocacional’ en nuestras casas. Nuestras intervenciones interactúan con la pastoral juvenil tratando de dar mayor calidad a nuestra acción evangelizadora y cuidando especialmente el itinerario de educación en la fe. Trabajaremos también en coordinación con la delegación de formación para ayudar a las comunidades en la revitalización vocacional que nos ha pedido el CG 27, proponiendo a los salesianos, en lo local, ser protagonistas de nuestra propuesta vocacional.

-¿En qué sentido cada comunidad debería transformarse también en una "comunidad propuesta"?

En realidad, según las Constituciones Salesianas, todas las comunidades son comunidades propuesta. En todas ellas se deberían dar las condiciones para algunos chicos pudiesen madurar su vocación y pudieran ser acompañados en el discernimiento. En ello estamos. Experiencias como la de la comunidad Bartolomé Blanco quieren solo estimular en este camino. Estoy convencido de que muchas de nuestras comunidades son y serán comunidades propuesta.

- Desde su punto de vista, ¿Qué ha supuesto para la congregación Salesiana el Capitulo General 27 en relación a la pastoral vocacional?

Un estímulo para renovar nuestra vida y revitalizar vocacionalmente nuestras comunidades y obras. Si nuestra vida se hace más evangélica será más significativa. Si nuestro anuncio es más audaz nuestra propuesta será más creíble. Solo así algunos de nuestros jóvenes acogerán la invitación: “Ven y verás”.

- El Aguinaldo 2015 nos habla de una experiencia de vida Como Don Bosco, ¡con los jóvenes, para los jóvenes! ¿Qué motivaciones observas en aquellos que inician de un discernimiento en una de las comunidades propuesta?

Naturalmente hay una fuerte atracción por el carisma salesiano y la figura de Don Bosco. Muchos chavales se sienten interpelados por la figura y la obra del santo de los jóvenes. La mayor parte de ellos vienen impactados por la experiencia vivida en la presencia salesiana y por la presencia de un salesiano que ha sido determinante en sus vidas. Suscitar vocaciones es hoy una tarea “artesanal”, muy personalizada, que requiere de mucho testimonio, acompañamiento, audacia y respeto.

- En nuestros colegios y CCJJ, las chicas juegan un papel protagonista y son un alto porcentaje en gran parte de las presencias salesianas. ¿Hay lugar para ellas en este proceso vocacional?

El proceso es el mismo que para los chicos. La llamada de Dios es para todos. Nuestra oferta pastoral es para todos. Las experiencias significativas son para todos. Cuando una chica pide acompañamiento se lo ofrecemos de la misma manera que a un chico. Ahora bien, cuando hay un camino por delante de discernimiento de la vocación consagrada femenina, es bueno derivar a las personas hacia nuestras hermanas salesianas para que sean ellas las que sigan acompañando el proceso.

- Esta comunidad lleva el nombre de Bartolomé Blanco. ¿Qué se puede destacar de su figura? ¿Bebe esta comunidad de su carisma?

Es una figura inspiradora. Es un chico de Don Bosco, uno de los nuestros. Acompañado espiritualmente por un salesiano, animador del oratorio, catequista, comprometido sindicalmente. Alguien que vivió con radicalidad el Evangelio y con audacia el anuncio del Reino. Hasta el punto de identificarse plenamente con su Señor en el martirio. Su compromiso por la transformación de la realidad, su capacidad de liderazgo y su hondura espiritual son – en sí mismas – una propuesta vocacional. Su santidad tiene la impronta de la santidad salesiana. Sus cartas desde la cárcel son un testimonio espiritual a la altura de los grandes testigos de la historia de nuestra Iglesia.

- Haciendo un ejercicio de imaginación ¿Qué piensa que les diría Bartolomé Blanco a los jóvenes actuales?

Nos lo dice un joven de 21 años que pagó con su vida la fidelidad al Maestro: que vale la pena gastar la vida por Cristo, emplearse a fondo para que – en su nombre – todos tengan vida. Que solo gana su vida quien la pierde por el evangelio. Que solo el Amor y la Belleza nos salvan. Que no hay mayor amor que entregar la vida por los amigos.

- ¿Qué retos de futuro se propone esta nueva comunidad?

Tenemos vocación de crecer. Soñamos con que sean muchos los jóvenes que quieran compartir el camino con nosotros y que podamos acompañarles en la búsqueda de respuestas a la llamada de Dios que sigue tocando el corazón de nuestros chicos y chicas. Ojalá que nuestra comunidad pueda ser también un estímulo para que los salesianos sigamos proponiendo con audacia y alegría la vocación salesiana consagrada a los jóvenes que Dios pone a nuestro lado.

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